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Un muro-prisión de color rosa, autosustentable y con maquiladoras para que con el trabajo de los migrantes se logre un muro autofinanciable en 16 años. Ésa es la propuesta de diseño del muro fronterizo que Donald Trump ha prometido construir, realizada por becarios del Estudio 3.14, de Guadalajara, Jalisco, y la firma estadounidense The Mamertine Group.

La idea está basada en el propio discurso del hoy presidente electo de Estados Unidos.

Por ello, en principio, el proyecto rosa se inspira en los muros del mismo color del arquitecto mexicano Luis Barragán, pues el muro debe ser bello, según las palabras de Trump, explica el despacho en un comunicado.

Así se trata de evocar “la tradición arquitectónica mexicana y su relación con la perversidad política y la megalomanía”.

El diseño, además, es una prisión, donde 11 millones de indocumentados son procesados, clasificados, capacitados o deportados.

La prisión sería autosustentable, con módulos de seguridad, administración, áreas de salud y maquiladoras para asegurar el trabajo de los migrantes.

“Nuestros intereses son primeramente, tener un proyecto que permita al público general imaginar de una manera literal la hermosa monstruosidad propuesta por Trump. Segundo, es tener un elemento arquitectónico al centro del debate nacional, permitiéndonos probar el potencial o el límite de las imágenes arquitectónicas entre las masas y en medios sociales. Y finalmente revelar la operación en la que el lenguaje, como un instrumento del pensamiento, delinea referentes en el espacio y tiempo”, cita el boletín.

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