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La robótica, la inteligencia artificial, y otras tecnologías exponenciales, ocasionarán que de cada 10 trabajos actuales, de cinco a siete serían realizados por robots, ocasionando desempleo, según estimaciones de la Universidad de Oxford y el Banco Mundial.

La universidad británica calcula que el 47 por ciento de los empleos se perderán en los próximos años, mientras que el Banco Mundial estima el porcentaje en 66 por ciento.

Semejante panorama obliga a, entre otras cosas, actualizar un sistema educativo “obsoleto”, fomentar habilidades socio-emocionales sobre la adquisición de conocimientos, y adoptar medidas como un Ingreso Básico Universal que permita a las personas sin trabajo vivir con un salario, comentaron expertos en temas de trabajo y organización de empresas en SingularityU Summit México.

Trabajos del pasado, trabajos del futuro

Agricultores, vendedores, floristas, asistentes personal, choferes, traductores, e inclusive periodistas, abogados y médicos, son algunas de las profesiones que podrían desaparecer con los avances de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.

En contraparte, algunos de los trabajos que se necesitarán en el futuro son los pilotos remotos de drones, nanomédicos, diseñadores de experiencias de realidad virtual o ingenieros de partes del cuerpo.

Así lo avizora Gabriel Weinstein, representante de Singularity University en Argentina, y experto en temas de trabajo y educación en nuevas tecnologías.

Ante los cambios vertiginosos en materia de tecnología, Weinstein advirtió que las empresas buscan habilidades o “saber hacer” en sus empleados, antes que conocimientos. En este sentido, será importante el desarrollo de habilidades socio-emocionales en los trabajadores del Siglo XXI.

El argentino citó al Foro Económico Mundial, cuyas diez de las 16 habilidades requeridas tienen que ver con competencias sociales y emocionales. Estas son: capacidad crítica para resolver problemas, creatividad, comunicación, colaboración, curiosidad iniciativa, persistencia, adaptación, liderazgo, y comprensión social y cultural.

Weinstein señaló que, hacia el futuro, se debe contemplar un Ingreso Básico Universal para las personas que se queden sin empleo como consecuencia del desplazamiento de las nuevas tecnologías. Sin embargo, admitió que será un problema social, ya que el tener trabajo no solo es una fuente de ingresos, sino de realización personal.

Según el argentino, las universidades y el sistema educativo se han quedado obsoletos en la era actual. “Hay compañías que toman a sus empleados más por sus habilidades que por la universidad en la que estudiaron, está ocurriendo en todos los países. Las universidades ya solo pueden garantizar llegar hasta cierto conocimiento, pero no las habilidades que requieren la actual economía”, mencionó.

Formación educativa, fundamental para cubrir nuevos trabajos

Fomentar el pensamiento crítico, las habilidades matemáticas y de razonamiento científico, son algunas de las habilidades que se deben impulsar en los estudiantes de hoy, señalaron expertos en un panel sobre educación y trabajo en SingularityU Summit México.

Para Ángel Casán, rector de la Universidad Regiomontana, el cambio tecnológico obliga a las universidades a reaizar cuatro tareas: ofrecer conocimiento aplicado, generar pensamiento crítico y geométrico, además de construir ciudadanía. “Piensa distinto, haz distinto, compite distinto, pero con tecnología”, comentó.

Por su parte, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, aseguró que el mundo actual demanda niños y jóvenes “con capacidad de aaprender a lo largo de su vida, de poder resolver problemas complejos, de pensar y razonar por si mismos, de jóvenes que planteen hipótesis, con educación integral, y usar razonamiento matemático, con conocimientos de ciencia e historia”.

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